Dodgers World Series Ring Walter O'Malley The Official Website



Introduction
Página 1
Página 2
Página 3
Página 4
Página 5
Página 6
Página 7
Página 8
Página 9
Página 10
Página 11
Página 12
Página 13
Página 14
Página 15

Translate this page
English
Japanese
The Biography of Walter O'Malley



Página 11
Finalmente el 17 de septiembre de 1959, se realizaron las ceremonias de la primera piedra de la construcción del Estadio de los Dodgers y O’Malley supo que su sueño de tanto tiempo de construir su propio estadio, por fin se cumpliría. Él pensó que podría terminarse en 1960, pero más tarde se tuvo que retrasar hasta abril de 1962. Debido a los extensos retrasos, el precio también se incrementó por $2.5 millones para hacer un nuevo total de $23 millones (incluyendo construcción, caminos y adquisición del terreno). Los Dodgers fueron forzados a permanecer en el Coliseo por dos temporadas más, con términos de último momento con la Comisión del Coliseo que no eran muy favorables.
El estadio de los Dodgers estaba tan bien diseñado como cualquiera antes o después de él. Gran parte de su éxito fue el minucioso planeamiento por parte de O’Malley, junto a Dick Walsh, vicepresidente de operaciones, el arquitecto Capt. Praeger y Jack Yount de Vinnell Constructors. Dos de los consejeros financieros más allegados a O’Malley durante esta etapa eran Sylvan Oestreicher y Jim Mulvey, directores de los Dodgers y el último era esposo de la parte dueña Dearie Mulvey y Presidente de Samuel Goldwyn Pictures. Union Oil, el primer patrocinador principal del equipo, y Bank of America jugaron papeles importantísimos en los aspectos financieros de la construcción del Estadio de los Dodgers.
Durante el complicado proceso de construcción, O’Malley estaba completamente sumergido en el proyecto, ya que residía en el centro de Los Angeles en el Hotel Statler en 930 Wilshire Boulevard. Nunca quería estar alejado de la construcción. Casi todas las ideas concevibles para el nuevo campo de juego fueron discutidas y consideradas por O’Malley: facilidad de estacionamiento; transportación de los lotes al estadio; asientos exclusivos en el nivel del Club; iluminación; colores; anchura de los asientos; concesiones; jardinería; arte; fuentes; disponibilidad de sanitarios; limpieza; perspectiva desde los asientos; escaleras; cenas elegantes; y un bar de leche para los niños, entre otras cosas. En un viaje alrededor del mundo en 1956, O’Malley había visitado el Coliseo en Roma y su construcción le había impresionado sobremanera. También refleccionó sobre la tragedia humana que el monumento representaba. Mientras se encontraba en Japón, tomó notas mentales sobre la vista única que se tenía desde los asientos de lujo del dugout, e incorporó el concepto en su nuevo estadio. La influencia de Disneylandia para la disposición del estadio, el estacionamiento y el alto nivel de servicio al cliente, no fue pasado por alto por O’Malley, quien enviara a sus ejecutivos al Reino Mágico a que tomaran notas.
Los esfuerzos de O’Malley resultaron en excelentes críticas para el Estadio de los Dodgers que abrió sus puertas el 10 de abril de 1962, convirtiéndose en un éxito instantáneo y favorito para todos, desde el aficionado casual hasta el comprador de boletos de temporada. Su esposa Kay, hizo el ceremonial primer lanzamiento desde el dugout de los Dodgers en el nivel del campo y fue recibido por el catcher John Roseboro. El recibimiento que tuvieron los aficionados hacia el Estadio de los Dodgers, evidente por el entusiasmo el Día de Apertura, fue el momento de más orgullo para O’Malley. Con construcción sin columnas, una vista no obstruída del home plate hizo de cada asiento en el Estadio de los Dodgers, uno bueno. Mientras algunos reporteros dieron atención a que solamente había dos fuentes higiénicas en el Estadio de los Dodgers cuando abrió, el ejecutivo de los Dodgers Red Patterson, le dijo que sólo hubo un puñado de quejas recibidas por los aficionados respecto al tema. Inmediatamente, ese menor descuido fue corregido para satisfacción de todos. Los aficionados estaban completamente impresionados por la belleza de niveles multi-colores y su simetría, además de las impresionantes vistas de las Montañas de San Gabriel y el centro de Los Ángeles. O’Malley siempre estaba interesado en la horticultura y gastó $1.5 millones en jardinería colorida en 1963, incluyendo frondosos jardines y plantando una variedad de árboles11 que hacían del Estadio de los Dodgers más que un campo de béisbol, sino que un oasis y atractivo de Los Angeles. Desde el día en que se inauguró, más de 140 millones de personas han asistido a partidos en el Estadio de los Dodgers hasta la temporada del 2006.


11 Los árboles incluyen 1,000 Eucaliptos, 1,000 Acacias, 750 Fiscus-Nitida, 150 Chiles de California, 95 Olivos, 85 Pinos de las Islas Canarias, 75 Palmas de Washington, 75 Chiles de Brasil, 36 Evergreen Ash, 34 Chinese Elms, 20 Orquídeas, 20 Jacarandas, 20 Higos, 12 Palmas Mediterráneas, 12 Peras, y 10 California Rosewood, además de 300 arbustos de rosas de acuerdo al folleto “Dodger Stadium A to Z” de 1990.



Copyright © 1959 Delmar Watson Photography Archives









Back to top

< Página 10 Página 12 >
 


HomeWalter O'Malley BiographyDodger HistoryDodger Stadium
MultimediaHistoric DocumentsPhoto Galleries

Terms of UsePrivacy PolicySite MapSite CreditsContact
Copyright © 2003-2014 O'Malley Seidler Partners, LLC. All rights reserved.
Major League Baseball trademarks and copyrights are used with the permission of MLB Advanced Media, L.P.
All rights reserved.